La reciente detección del tránsito por España de un perro infectado de rabia ha vuelto a poner de manifiesto la importancia de reforzar las medidas de prevención frente a esta enfermedad y de avanzar hacia una estrategia común de vacunación antirrábica en todo el territorio nacional.
Desde la profesión veterinaria se insiste en que la rabia continúa siendo una zoonosis de elevada gravedad, prácticamente mortal una vez aparecen los síntomas, pero completamente prevenible mediante una correcta vacunación de los animales y un adecuado control sanitario.
En la actualidad, la normativa sobre vacunación antirrábica difiere entre comunidades autónomas, existiendo territorios donde la vacunación es obligatoria y otros en los que únicamente tiene carácter recomendado. Esta situación genera desigualdades en la protección sanitaria y dificulta la aplicación de criterios homogéneos de prevención.
Los colegios veterinarios y el conjunto de la profesión consideran necesario establecer una obligación común de vacunación frente a la rabia para perros en toda España, acompañada de campañas de sensibilización dirigidas a la ciudadanía y del fortalecimiento de los sistemas de vigilancia epidemiológica.
El reciente caso, detectado tras el paso por España de un perro procedente del extranjero infectado por el virus de la rabia, ha activado los protocolos sanitarios correspondientes y pone de relieve la necesidad de mantener una vigilancia constante ante el movimiento internacional de animales, especialmente desde países donde la enfermedad continúa siendo endémica.
Desde el Colegio Oficial de Veterinarios de Pontevedra recordamos la importancia de que los propietarios mantengan correctamente identificados y vacunados a sus animales, cumpliendo con las recomendaciones de su veterinario clínico. La prevención continúa siendo la herramienta más eficaz para proteger la salud animal y la salud pública bajo el enfoque de Una Sola Salud (One Health).
La colaboración entre administraciones, profesionales veterinarios y ciudadanía resulta esencial para minimizar el riesgo de introducción y propagación de enfermedades zoonósicas como la rabia y garantizar una respuesta coordinada ante cualquier incidencia sanitaria.
Fuente: Consejo General de Colegios de la Profesión Veterinaria de España.